Academia Pontificia para la Vida: ¿una deriva inevitable?

Noviembre 05, 2022
Origen: fsspx.news

El paso de los días revela la gangrena galopante de la Pontificia Academia para la Vida (PAV), debido a los miembros que no comparten la doctrina moral de la Iglesia, en particular sobre el aborto y la anticoncepción. Después del escandaloso nombramiento de una economista pro-aborto, se descubrió que otros dos miembros tienen graves fallas en esta doctrina.

Un profesor de teología moral

Roberto Dell'Oro es profesor de teología moral y titular de la cátedra O'Malley de bioética en la Universidad Loyola Marymount. Dell'Oro argumenta que la sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos del 24 de junio de 2022, Dobbs v. Jackson Women's Health Organization, viola los estándares de libertad democrática y de respeto por la autonomía de las mujeres de una manera que bordea el "totalitarismo".

En el conflicto potencial entre el reclamo de autonomía de una mujer y el derecho de un Estado a determinar el futuro de su embarazo, la decisión Dobbs toma el lado del segundo en detrimento de la primera, rechazando cualquier espacio para la "libertad personal" de las mujeres, incluso en casos de violación o incesto, declaró Dell'Oro en una conferencia.

En una entrevista posterior con CNA, Dell'Oro enfatizó que sus comentarios se referían a la legalidad del aborto, no a su moralidad.

Este argumento ignora el derecho "más fundamental"

Los comentarios de Dell'Oro generaron duras críticas por parte de Teresa Collett, profesora de derecho en la Universidad de Santo Tomás, y coautora de un escrito amicus curiae en nombre de las académicas que pidieron a la Corte Suprema la anulación de la sentencia Roe en el caso Dobbs. 

"La posición del profesor ignora que una república democrática solo puede existir si protege los derechos humanos más fundamentales, siendo el más fundamental el derecho a la vida", declaró Collett a CNA. En respuesta a las preguntas sobre sus comentarios, Dell'Oro describió su posición como un compromiso legal.

Un revelador concepto del papel de la Academia

Dell'Oro describió la PAV bajo Juan Pablo II como "un espacio para comprometerse con el movimiento pro-vida de una manera muy definida a priori por los límites de la doctrina católica". Bajo Francisco, agregó, la PAV es más análoga a otras academias pontificias, que aceptan a destacados académicos e investigadores, independientemente de sus puntos de vista religiosos y morales.

Según Dell'Oro, la Pontificia Academia para la Vida es "el espacio académico que responde a las inquietudes de la Iglesia en el campo de la bioética". Pone en diálogo la posición de la Iglesia y los miembros de la Academia deben conocer las posiciones de los pensadores seculares y de los pensadores de otras religiones. - ¿Realmente necesitan ser miembros para discutir?

"Sí, la Academia se ha convertido en una especie de organismo más pluralista. Pero, nuevamente, el pluralismo del diálogo no pretende socavar la posición de la Iglesia, sino que, en efecto, puede resaltar potencialmente la singularidad de su posición", declaró Dell'Oro.

Hay que creer, pues, que los miembros de la PAV no son capaces de leer textos relacionados con una moral opuesta a la doctrina de la Iglesia, sino que necesitan a otros miembros que vengan a predicarles la "buena palabra" incluso dentro de la Academia. Lo que en última instancia es solo una pirueta verbal. El pluralismo moral no es ni más ni menos que la negación de la doctrina de la Iglesia.

La profesora Sheila Dinotshe Tlou

La profesora Tlou también fue nombrada miembro de la PAV para el año 2022. Originaria de Botswana, se desempeñó como Ministro de Salud de su país entre 2004 y 2008. Es copresidenta de la campaña global Nursing Now y de la Coalición Global para la Prevención del VIH.

Tlou suele defender la anticoncepción, el aborto y las políticas que vinculan la fertilidad de los pobres con su pobreza. En un tuit, expresó su apoyo al acceso ilimitado a la anticoncepción como una aparente solución al aborto ilegal.

En 2019, la profesora Tlou formó parte del panel externo de revisión de la Organización Mundial de la Salud para el documento titulado Directrices Unificadas sobre Intervenciones de Autoasistencia Sanitaria, Salud Sexual y Reproductiva. La página 67 establece que "en la mayor medida posible permitida por la ley, los servicios de aborto seguro deben estar fácilmente disponibles y asequibles para todas las mujeres".

¿Hasta cuándo la Pontificia Academia para la Vida seguirá mereciendo su título?